TRATAMIENTO PARA ACNÉ

El principal microrganismo responsable de los procesos inflamatorios en el acné es una bacteria: el Propionibacterium acnes, el cual produce unos cromóforos endógenos llamados porfirinas. Estas porfirinas actúan absorbiendo la energía de la luz pulsada, destruyendo al microrganismo y mejorando el aspecto de las lesiones.

Se aconseja la realización de una sesión cada mes, con un total de 6 seiones aproximadamente, dependiendo de la severidad de las lesiones de acné. El tratamiento se puede realizar de marzo a octubre, dependiendo del sol y siempre que la piel no esté bronceada.

En general, no existen complicaciones. Luego de evaluar cada caso y elegir el filtro de luz pulsada, la energía y los tipos de pulso que se utilizarán en cada tipo de piel se programa el protocolo de tratamiento. Durante el mismo, conviene realizar una protección solar adecuada.

La luz pulsada también es utilizada para mejorar la calidad de la piel, limpiarla, mejora su aspecto, poros, hidrata la piel, le brinda luminosidad. También para manchas de la piel, rosácea y telangiectasias.