PUNTA DE DIAMANTE - PEELING

La palabra “peeling” significa descamación o exfoliación y consiste en la utilización de sustancias químicas y/o dermoabrasión (punta diamante) sobre la piel para renovar sus capas y poder así eliminar imperfecciones y favorecer un color uniforme.

El peeling consigue una disminución de las arrugas, una piel rejuvenecida y bien hidratada, con una secreción correcta de grasa y una buena consistencia y luminosidad.

Normalmente se utilizan diferentes ácidos (glicólico, salicílico, mandélico, resorcina, tricloracético, fenol, etc.) en función de los resultados que se busquen, del tipo de piel, del estado cutáneo, de la edad y del historial clínico.

Los peelings se utilizan para corregir arrugas finas, medias o profundas, para tratar el acné (activo, leve o moderado) y sus secuelas, la piel grasa, las manchas cutáneas, las queratosis actínicas, etc...




EN QUÉ CONSISTE LA SESIÓN?

Es aconsejable dejar de utilizar cremas que contengan ácido retinoico u otros irritantes al menos 3 días antes del peeling facial.

Previo a cualquier tipo de peeling se debe realizar un desengrasado y limpieza profunda de la piel. Luego se le efectuara una dermoabrasión o punta diamante. Después se aplica la cantidad necesaria del ácido indicado. Se deja actuar durante el tiempo preciso. Notará una sensación de picor o ardor. Transcurrido el tiempo necesario se neutraliza el ácido y la sensación de picor irá desapareciendo, se realizarán las extracciones de puntos negros, espinillas, milliun etc. y por último se aplica una mascarilla hidratante y protección solar.

Los efectos del peeling facial son bastante duraderos aunque se recomienda hacer sesiones todos los años.
Este tratamiento se realiza de abril a octubre. No se debe exponer al sol 15 días antes del peeling ni tampoco 15 días después. Siempre deberá usar protección solar.